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Panthea Lee: “Se buscan problemas que puedan cuantificarse, más que problemas a resolver”

Expositora en el Congreso Futuro 2021 y pionera en el área de intermediación entre múltiples actores para abordar desafíos sociales complejos, se refirió a los desafíos actuales de la representación política y a los crecientes problemas sociales originados a raíz de la pandemia. En su opinión, los gobiernos pasan por alto mucha información sobre las necesidades y aspiraciones de las comunidades.

15 de Febrero de 2021

Panthea Lee es cofundadora y directora ejecutiva de Reboot, una organización comunitaria sin fines de lucro dedicada a promover la colaboración entre activistas y grupos provenientes de la sociedad civil, el gobierno y el sector privado. Asentada en Brooklyn, Nueva York, se refirió a las dificultades que enfrenta la mediación en medio de la crisis epidemiológica global, pero también a los problemas que muchas veces ocasionan las propias instituciones. Más de sus opiniones, en la siguiente entrevista.

Mediación en el contexto de pandemia

”Estamos viviendo algo paradójico, de alguna manera. Por un lado, cuando hablamos de mediación nos referimos a unir a personas de diferentes orígenes para diseñar juntos nuevas políticas, programas y servicios. Es un trabajo que realizamos entre gobiernos, sociedad civil y comunidades. Digo paradójico porque lo que hemos visto durante la pandemia es que, por un lado, los gobiernos de todos los niveles, ONG federales, estatales y locales, grupos comunitarios, todos los actores reconocen que por sí solos no tienen las respuestas ni las soluciones.

Al mismo tiempo, esperan que la gente quiera abrirse y acercarse para colaborar con otros, sin embargo veo que la gente se aísla más cada día. Entonces a eso me refiero con que estamos viviendo algo paradójico. Creemos que las instancias gubernamentales tienen que hacer su trabajo, pero al mismo tiempo vemos a la gente retirarse de sus oficinas porque tienen miedo. Pienso que tenemos miedo de admitir que no sabemos la respuesta, de llegar a las comunidades y a las organizaciones sin fines de lucro porque asumimos que los medios de comunicación se van a apoderar de esto y luego explotarán esta situación aún más.

Tenemos temor porque nos han dicho que somos los que se supone que tenemos las respuestas y, sin embargo, no las tenemos. Esta es una situación global sin precedentes. Por lo tanto, en un momento en el que deberíamos buscarnos unos a otros en busca de apoyo, solidaridad y colaboración, veo que la gente da un paso al costado. Esto es algo realmente trágico porque creo que algunos de los esfuerzos más creativos e innovadores se han realizado a nivel comunitario. Hemos visto una gran cantidad de redes de ayuda mutua. Sé que en Chile algo de eso lo hacen las ollas comunes, o el trabajo de músicos y artistas que se unen para apoyarse unos a otros. Esto es, básicamente, una red de seguridad social y comunitaria, que se une y construyen como infraestructura de solidaridad”.

Diferencia entre intermediación comunitaria y partidista

”A nivel de la comunidades locales, la intermediación es casi similar, casi como si no quisiéramos hablar con el gobierno, como si lo hiciéramos por nosotros mismos. Pienso que eso se explica porque ahora hay muchas sospechas sobre el gobierno y creo que siempre hay una gran incomprensión sobre cómo funciona el gobierno. A esto se agrega que los medios de comunicación estadounidenses nos están inundando de información. Yo soy taiwanesa-canadiense, no soy estadounidense, y estoy viendo esto con horror.

Veo que todos los medios de comunicación y los mensajes que recibimos es sobra cuan rota está la representatividad del gobierno. Nos metimos en la cabeza que este es un gobierno que está en la capital y a pesar de estar en todas partes, vemos muchas disfunciones a nivel estatal y local. Esto explica en parte porqué la gente está tan asustada ahora, porque lo asocian con lo que nos han dicho durante mucho tiempo sobre las grandes corporaciones y sus medios de comunicación, asociados con la clase política. Es toda una clase, en realidad. Esto es lo que la gente percibe desde hace mucho tiempo.

Pero también el mensaje ha sido “el gobierno es algo que no entiendes, es demasiado complicado para ti, así que ven a votar cada cuatro años. Pero, aparte de eso, no te preocupes, nosotros nos ocuparemos”. Esto se le ha dicho a la gente y, sin embargo, no se están ocupando. Creo que hay una gran diferencia entre la gran historia sobre la democracia y lo que sucede en la realidad. Está muy, muy lejos de la realidad. Ahora que lo veo a nivel comunitario con los líderes y la intermediación entre grupos, puedo decirlo.

Hay programas de subvenciones públicas en los que algunos esperan obtener fondos para extender operaciones, pero sucede lo mismo que con las fuentes filantrópicas, obtienen exenciones fiscales bajo la promesa de resolver los problemas de la sociedad. Creo que existe una sospecha natural que es comprensible. Y es que ninguna de las partes puede ver el valor de la otra, porque trabajan bajo los principios de amor y solidaridad, pero eso no es el gobierno. Ningún gobierno hace cosas diferentes a eso. Y si antes teníamos una concepción negativa, ahora no estamos dispuestos a acercarnos, ni siquiera a averiguar si es posible lo contrario”.

Cambios políticos impulsados desde las comunidades

”Es interesante porque estamos viendo algunos cambios. Creo que durante un tiempo muchos activistas y organizaciones de defensa decían que teníamos que cambiar el sistema político, o una reforma electoral. Dicen que la forma en que funcionan los distritos electorales en los Estados Unidos es muy corrupta y la participación de grandes sumas de dinero en las campañas políticas en el ciclo electoral de 2020 es alta, se dice que podría superar los 14 mil millones de dólares, 14 mil millones durante una pandemia para gastar en publicidad. Hay muchos activistas que están tratando de arreglar esto, porque significaría que solo si perteneces a una clase rica y políticamente conectada puedes postularte a una elección.

¿Se trata de representantes del pueblo? Pienso que no, que la gente ha estado tratando de descubrir estos mecanismos para intentar cambiarlo. Pero se atasca en el proceso legislativo porque al poder le gusta aferrarse al poder. Y entonces, lo que estamos viendo ahora es que más activistas están entrando al gobierno. Obviamente, el ejemplo más famoso probablemente sea el de Alexandra Ocasio-Cortez. Ella es una política increíble, es asombrosa debido a todo su conocimiento político, además de ser una gran comunicadora. Pero también, es de las comunidades a las que representa y eso es único en los Estados Unidos. Pero creo que también es bastante único en muchos otros países.

Es curioso. Por ejemplo, muchas personas están en shock porque alguien hable de sus luchas desde su lugar, en la intimidad de su vecindario. Aquí en Brooklyn acabamos de enviar a un maestro de escuela pública que es negro, gay, vegano y socialista al Senado estatal. Hay gente que ha estado diciendo que esto es porque llevamos mucho tiempo trabajando en la reforma electoral y que ahora estamos cansados, por lo que vamos a entrar nosotros mismos. Sea lo que sea, este es un impulso emocionante”.

La pobreza que oculta la pandemia

”Pienso que realmente necesitamos preguntarnos cómo es que estamos recopilando información, recopilando datos sobre a quién debemos servir y cuáles son sus necesidades. Entonces, lo que quiero decir con esto es, cómo logro una buena cantidad de investigación a través de investigación etnográfica sobre las necesidades de las personas, pero también que quieren, cuáles son sus esperanzas y sueños, cómo viven en el día a día. Este trabajo con la gente es fascinante.

De este tipo de investigación se obtiene una gran cantidad de matices sobre la experiencia humana que, francamente, no se puede capturar en las encuestas. Lo que he visto en mi sector en los últimos 10 años es que cada vez más la riqueza de información se está aplastando por la big data y el auge de los métodos cuantitativos. Es una obsesión que tenemos con los números y con las cosas que podemos cuantificar. Tengo varias historias de cuando pensamos que íbamos a servir a una población de esta manera y al pasar tiempo hablando con cientos de personas, nos dimos cuenta de que el problema era algo completamente diferente.

Precisamente, lo que estoy viendo ahora es básicamente que se buscan problemas que puedan cuantificarse más que problemas que podamos resolver. Francamente, mucho de lo que he pensado durante la pandemia es que muchas de las barreras están en el acceso. Por una parte tenemos Internet y podemos lanzar encuestas a través de un sitio web, o en línea directa. Por internet incluso la gente puede pedir ayuda. Pero a menudo, no pensamos en quiénes son las personas marginadas, las que son las más vulnerables y que son precisamente a las que no estamos sirviendo.

Entonces, si la métrica es cuán efectivo es el apoyo a la población a través del valor dado por el dinero o la eficiencia, entonces es probablemente que usen sus encuestas y sus sitios web y su tecnología para obtener una gran relación precio-calidad. Pero si las métricas no consideran la inclusión, la justicia, asegurar que nos cuidemos a todos y solidaridad, entonces no creo que sean buenas métricas. Por eso debemos tener en cuenta cuáles son nuestros puntos ciegos y todo lo que diseñamos y publicamos.

Por lo tanto, la pregunta podría ser: ¿Quiénes son las personas que tal vez no acceden a esto y qué preguntas no estamos haciendo? Esto no quiere decir que los métodos cuantitativos no tienen lugar, pero creo que primero debemos profundizar para comprender el rango de experiencias humanas y luego ir más allá y responder qué tan representativo es esto en nuestra población para luego asignar nuestros recursos.

Entiendo que los gobiernos están realmente enfocados en la seguridad física y el bienestar físico. Si hablamos de una jerarquía de necesidades, por así decirlo, la gente necesita estar viva. Pero estar vivo y ser humanos no se trata solo de mantener viva a la gente porque hay tantas otras necesidades emocionales de las que no estamos hablando en este momento, particularmente para las poblaciones mayores, o para los trabajadores de primera línea que están arriesgando sus vidas todos los días, incluso para personas que viven relaciones abusivas.

Hay una variedad de experiencias humanas, desde la soledad hasta el abuso y sus traumas. A veces creo que conviene que las instituciones no hablen de esto porque no sabemos cómo abordarlo y no tenemos los recursos necesarios. Pero sobre esto tiene que ser nuestro primer tipo de pregunta y hay toneladas de grupos comunitarios, voluntarios y personas que quieren hacer este trabajo, como apoyar a los adultos mayores. Pero el Estado no sabe cómo. Pero para hacerlo debemos saber que el Estado es el que tiene un aparato en el que realmente se puede realizar este tipo de encuestas de manera más amplia y luego aprovechar la generosidad comunitaria. Pero no estamos hablando de problemas humanos, más allá de simplemente mantener a la gente con vida en un contexto de tragedia”.

Vea la presentación de Panthea Lee en el Congreso Futuro 2021 en el siguiente video:

 

Por equipo Asia Pacífico: asiapacifico@bcn.cl












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