Cambiar a contenido. | Saltar a navegación

Portal Asia Pacífico - Biblioteca del Congreso Nacional
Compartir       
volver   
Usted está aquí: Portal AP |
A propósito del encuentro que sostendrán esta tarde el Vice Presidente chino,  Xi Jinping  y el Presidente de la Cámara de Diputados, Patricio Melero, les presentamos el perfil de la autoridad china, sindicado como el probable sucesor de Hu Jintao, junto con la agenda que desarrollará en su paso por Chile.

El futuro político más poderoso del mundo

Dueño de una carrera política impecable y de un reputación intachable, Xi Jinping o Shee Jin-ping (1953), es el actual vicepresidente de China y el más probable sucesor del actual mandatario del gigante asiático, Hu Jintao, para el 2012. Según cercanos y expertos, su ascenso al poder ha sido el resultado de su perspicacia política, sus conexiones familiares y su destreza ideológica .

Aunque no se espera un cambio radical bajo la futura administración de Xi, si se especula al respecto, basándose en el mayor y transversal apoyo que el futuro presidente tendría dentro del Partido Comunista Chino (PCCh) en comparación con la actual administración de Hu Jintao. Para algunos, esta holgura podría eventualmente llevar a la experimentación o implantación y apoyo de nuevas ideas en la administración de la segunda economía del mundo.

Entre las ventajas que ostenta frente a sus predecesores, Xi Jinping cuenta con un nexo mucho más enraizado con las fuerzas armadas que el que tuvo las administraciones de Jiang Zemin (1989-2002) y Hu Jintao (2002 al presente) cuando ascendieron al poder. Otra de sus ventajas sobre los líderes pasados es la experiencia que Xi Jinping tiene en materia económica. La mayor parte de su carrera política  ejerció como líder en áreas en plena expansión en la costa Este, zonas que han estado en la primera línea de experimentación económica china, atrayendo la inversión extranjera, poniendo células de partido al interior de las empresas privadas y expandiendo el apoyo del gobierno a los empresarios modelo.

Otro aspecto con que Xi llama la atención se debe a su ascendencia. Es hijo de Xi Zhongxun (1913-2002), un fundador de la guerrilla comunista en el norte de China y vice primer ministro entre 1959 y 1962. Esta conexión familiar le ha valido a Xi Jinping la pertenencia al aludido “club” de los pequeños príncipes, los privilegiados descendientes de líderes en activo, retirados o fallecidos. Su padre, Xi Zhongxun era un alto oficial del partido durante la guerra civil que luego abogó por medidas liberales, por lo que fue purgado en varias ocasiones bajo el régimen de Mao. Finalmente, se convirtió en uno de los protagonistas de la formación de la primera zona económica especial de China, Shenzhen, en 1980. A puertas cerradas, el padre de Xi Jinping apoyó al líder liberal Hu Yaobang para el cargo de presidente del PCCh en 1980. En 1989, Xi Zhongxun condenó la represión militar en la Plaza de Tiananmen.

Lejos del formal estilo Hu Jintao, Xi Jinping se ha hecho famoso tanto por sus discursos desafiantes de la política internacional de occidente, como por su matrimonio con la empática cantante estrella Peng Liyuan.

Carrera política

El ascenso de Xi Jinping en el PCCh se construyó con el apoyo de oficiales del partido, particularmente los cercanos a la línea de Jiang Zemin, también conocidos como el grupo de Shanghai. Al mismo tiempo, según rescatan los oficiales del partido que lo han conocido personalmente, Xi cultivó una imagen de humildad y autoconstrucción dentro del partido, alejada de sus conexiones familiares.

Al igual que Hu Jintao, Xi pasó sus primeros años de formación en las provincias. Xi Jinping creció en Beijing y asistió a la secundaria de la academia militar. Cuando tenía 15 años fue mandado a trabajar con los granjeros en los Cerros Amarillos de la provincia de Shaanxi como castigo durante la Revolución Cultural. Se quedó siete años en la villa de Liangjiahe, donde eventualmente se convirtió en el secretario de partido. En un ensayo publicado en el 2003, Xi escribió que “la mayoría de su pensamiento pragmático proviene de esa época, que aún ejerce una constante influencia en mi”.

Luego, gracias a sus conexiones familiares, Xi accedió a la Universidad de Tsinghua en Beijing. Comenzó su carrera política como un asistente de Geng Biao, un poderoso burócrata militar aliado de su padre. Ya al comienzo de los 80 los oficiales del partido habían identificado a Xi como un futuro líder. Su primer puesto provincial fue Hebei, promovió el turismo local y la empresa rural, desafiando a las posturas más conservativas del PCCh. Luego fue enviado a la provincia de Fujian, frente a la costa de Taiwán, y tuvo puestos de relevancia en tres ciudades por 17 años.

En Beijing, sin embargo, los altos oficiales estaban siguiendo y cuidando su carrera desde cerca. Prueba de ello es que terminó último en las votaciones de los delegados del partido para elegir a los 344 miembros del Comité Central en 1997, debido a un expandido sentimiento anti príncipes que reinaba en la época. Sin embargo, sus votos lograron ubicarlo en un puesto dentro del Comité Central. Cheng Li, un académico especializado en política china de Brookings Institution en Washington, afirma que Jiang Zemin, el líder del partido en ese momento, y su mano derecha, Zeng Qinghong, ayudaron a Xi Jinping  en su carrera de ascenso en el Comité Central.

Su próximo puesto como jefe de partido en la industrializada Zhejiang (2002-2007), en la costa, fue mucho más cómodo que los que había tenido hasta entonces. La economía estaba en ascenso y Xi aprovechó para abrazar las iniciativas de empresas privadas que se proponían en Beijing. Su apoyo también viene en este caso de empresas privadas locales que han llegado a tener prominencia global.

Las pruebas del liderazgo

Si bien en el PCCh  existe un cuidado de los liderazgos, una vez que ellos están nominados para ocupar las posiciones máximas comienzan a recibir importantes tareas acordes a su nuevo estatus, que a la vez son también una prueba de su rendimiento. Varios candidatos a la sucesión quedaron en el camino en las administraciones previas debido a mal manejo de conflictos públicos o al interior del partido.

El Vicepresidente Xi fue nominado como el encargado político de las Olimpíadas, dejando en sus manos la responsabilidad de que este evento mundial, clave para la imagen exterior de China, pudiera desarrollarse sin contratiempos, especialmente en el plano de la seguridad. Asimismo, parte de sus nuevas responsabilidades es manejar los asuntos de Hong Kong, donde la demanda local por elecciones democráticas es altamente sensitiva para Beijing.

La Olimpiada de Beijing recibió comentarios elogiosos por parte de la prensa y líderes occidentales, la imagen de China creció a nivel mundial, y para el ciudadano chino su país volvió a estar donde siempre debió estar, en el centro del mundo. La popularidad de Xi creció no sólo al interior del partido sino también en la ciudadanía, dado que fue la cabeza pública visible de este megaevento.

El caso de Hong Kong (HK) es más complejo. Aunque Beijing estableció que habrá elecciones para elegir directamente el líder de HK el 2017 y de legisladores el 2020, faltan por establecer en detalle sus lineamientos. Para Beijing es un dolor de cabeza que las fuerzas prodemocracia quedaran con votos suficientes en el consejo de HK para vetar cualquier legislación. Por lo tanto, este será un test más difícil para el liderazgo de Xi.


Sus giras internacionales

Desde su ascenso a Vicepresidente, Xi ha estado involucrado activamente en los asuntos internacionales. En 2009 por ejemplo, en Febrero visitó Latinoamérica: Brasil, Colombia, Jamaica, México, Venezuela; en Octubre visitó Bélgica, Bulgaria, Alemania, Hungría y Rumania; en Diciembre visitó Camboya, Japón, Myanmar y Corea del Sur. El Presidente Hu paralelamente aparece más focalizado en Estados Unidos.

Sus viajes han estado en línea con las prioridades chinas: seguridad energética, recursos naturales, venta de proyectos de infraestructura, y  desarrollando un sentido de camaradería política y económica con los mercados emergentes. Asimismo estas visitas han evitado momentos conflictivos en la relación con algún país.

En Latinoamérica sus viajes han reforzado las líneas chinas de interés en la región. En el plano económico: el interés de asegurar materias primas y recursos energéticos, con las inversiones asociadas, y un mercado comprador de manufacturas chinas. En el plano político internacional: contar con aliados en la conformación de un orden mundial multipolar y en la defensa de intereses chinos particularmente en la no intromisión en los asuntos internos y soberanos de China (particularmente Taiwán, Tibet y DDHH).

En el viaje actual, la agenda de Xi en Cuba estuvo marcada por la agenda económica.  Se suscribieron 10 convenios en las áreas financieras, técnica, petrolera, informática y de comunicaciones. Xi visitó el pozo petrolero Camarioca 100, en la provincia de Matanzas operado por la empresa chino-cubana Gran Muralla. Asimismo China se comprometió a apoyar la expansión de la refinería de Cienfuegos y a la ejecución de un proyecto de gas natural en ese complejo.

La agenda en Chile

Poco antes de las 17:00 hrs. Xi Jinping sostendrá una reunión protocolar con el Presidente de la Cámara de Diputados, Patricio Melero, en el ex Congreso Nacional, esto tras reunirse durante la mañana con el ministro Secretario General de la Presidencia, Cristián Larroulet, en la inauguración de la "V Reunión del Consejo Bilateral de Negocios Chile - China" y luego de dictar una conferencia magistral sobre las relaciones sinolatinoamericanas en la sede de la Cepal, en Santiago.











    Comentarios publicados





 

Comentar artículo

(Requerido) Por favor escriba su nombre.
(Requerido)

Comentario

Print this page Print this page Add Bookmarklet