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Las medidas de Corea para incluir a más mujeres en la fuerza laboral

Según un estudio realizado por la OCDE en 2006, en la medida que aumentan las posibilidades de trabajo e ingreso, se incrementan también la disposición a tener hijos. Esto llevó a que el gobierno coreano replantee las condiciones laborales de las mujeres con el fin de propiciar una mejor calidad de vida en las familias.

01 de Marzo de 2016

La necesidad de aumentar la productividad y no perder el valor que entrega la mano de obra femenina al mercado, impulsó a que Corea el año 2012 adopte una serie de medidas para integrar a aquellas madres que abandonaban la fuerza laboral, con el fin de criar a sus hijos. Trabajos con mayor flexibilidad horaria y un rol más protagónico de los padres en el cuidado del hogar, ha significado que en la actualidad más mujeres integren directorios y cargos ejecutivos en las empresas más importantes del país asiático. Una revisión de estas medidas en la siguiente nota.

Mayor ingreso asegura más hijos en el hogar

Según datos entregados por el Instituto Coreano del Trabajo, las madres con niños pequeños pasan casi cinco veces más tiempo con sus familias que los hombres, aunque la relación ha ido mejorando de a poco, ya que para 2009 los padres coreanos realizaron actividades domésticas por media hora más de lo que pasaba antes.

La crianza de los niños plantea un obstáculo para las ambiciones profesionales de las mujeres coreanas. Si bien hoy tienen una tasa de participación en la fuerza laboral más alta que la de los hombres, esta brecha se desequilibra a la edad de 30 años, cuando muchas deben abandonar el trabajo por la maternidad, para luego regresar a los 40 años a puestos de trabajo distintos a los que tenían antes del matrimonio. Por lo general el tipo de trabajo es con salarios más bajos y con otro tipo de beneficios.

Según un estudio realizado por la OCDE en 2006, en la medida que aumentan las posibilidades de trabajo, aumenta también la disposición a tener hijos. Este principio es lo que Yuko Kinoshita, investigadora de ese organismo, denominó “el efecto ingreso”, en un estudio publicado en marzo de 2015. Este principio llevó a que el gobierno coreano el 2012 impulsara políticas públicas para crear un equilibrio entre la maternidad y el empleo, basadas principalmente en un permiso parental más extenso, más oportunidades para el cuidado de los niños y horarios de trabajo flexibles.

Para Javiera Arce, investigadora dedicada a temas de la mujer de la Fundación Chile 21, estas medidas son importantes para incorporar a la mujer en la fuerza laboral. “Es importante que tanto hombres como mujeres que ejercen la paternidad puedan manejar su horario, o realizar el trabajo en un lugar distinto a la oficina, no obstante que esta medida no vaya en contra de su salario. Es necesario que para que esta política se cumpla no se merme la remuneración de la mujer, ya que de esa manera se precariza el mercado de trabajo”, señaló.

Inclusión del padre como figura de cuidado familiar

Tradicionalmente el cuidado de los niños pequeños ha estado en manos de sus madres, sin embargo desde que en países como Suecia, Dinamarca o Noruega comenzaron a permitir que los padres puedan tener ciertas facilidades para apoyar los quehaceres del hogar, todas las políticas de natalidad incorporaron algunas de estas características. Algo similar ha sucedido en Corea, donde a los padres se les permite ir a sus hogares durante ciertas horas a la semana, con el fin de que puedan asistir a las madres o pasar más tiempo con sus hijos pequeños.

Esta medida cobra sentido por cuanto el reseñado estudio de la OCDE, determinó que hasta 2012 los niños en dicho país asiático, pasaban en promedio cinco minutos al día con su padre, por lo tanto esta se había convertido en una figura inexistente para muchas familias, por esta razón los padres coreanos tienen un derecho de postnatal de hasta 53 semanas. “Es excelente porque los hijos no son solamente de la mujer. Es importante que se vea la maternidad como una función de la sociedad en su conjunto. Esto es un avance sustantivo. Uno de los problemas que se trató durante la discusión de la ley de seis meses aquí en Chile es que las mujeres iban a salir más caras por el ausentismo, por eso esta medida me parece fantástica porque a mayor responsabilidad de los padres se involucra de mejor manera en la formación de los niños”, valoró Arce.

Guarderías en los lugares de trabajo

Si bien esta medida no ha proliferado en las mismas dimensiones que en Europa, Yuko Kinoshita reconoce en su estudio de 2015 que el esfuerzo de integrar salas cuna en las empresas ha tenido consecuencias positivas para la inserción de la mujer en la fuerza laboral coreana, ya que pueden permanecer más tiempo en sus lugares de trabajo y logran un mayor apego con la empresa.

Para Javiera Arce esta es una medida necesaria que debe cumplirse en todos los lugares de trabajo, ya que permite que tanto la tarea del cuidado familiar como del desempeño laboral se cumplan de manera óptima. “El sistema de guarderías es muy importante por la cantidad de problemas que resuelve”, señaló.

Inserción de la mujer en la fuerza laboral chilena

Sobre la posibilidad de que las medidas adoptadas en Corea puedan aplicarse en nuestro país, Arce se manifestó a favor, ya que muchos de los elementos con los que cuenta hoy la ley de posnatal de seis meses, no estarían apuntando en la dirección de incluir a las mujeres en el mercado. “Aquí hay una norma bien maniquea porque se necesitan más de 20 trabajadoras para instalar una guardería, entonces esto genera que las empresas solo tengan a 19 trabajadores. Por eso la medida de los padres como figura responsable ante el postnatal es algo necesario”, expresó.

En relación a la forma como se podrían seguir mejorando las condiciones laborales para las mujeres, Arce agregó que son necesarias las cuotas de género para que más mujeres integren cargos directivos y puestos de representación en los sindicatos. “Se ha demostrado que en la medida que las mujeres han integrado los niveles jerárquicos más altos de los sindicatos, ha repercutido positivamente en la conformación de altos cargos directivos en las empresas, porque se empezaron a instalar más mujeres en el mando. Esto ha permitido que las mismas mujeres se cubran las carreras y aseguren que tengan las mismas posibilidades que los hombres, además de la medida planteada en el caso coreano de conciliar la vida familiar y laboral”, señaló.

Sobre la necesidad de que actores económicos no estatales visualicen la importancia de la mujer en el mercado, la experta se mostró confiada en que en nuestro país se adopte una postura similar a la de Corea. “En Chile las mujeres representamos solo el 48% de la fuerza laboral, esto significa que hay un 52% que está fuera del mercado, esto genera problemas de productividad y crecimiento del país. Si nosotros queremos que el país crezca y que produzca necesitamos instalar más mujeres, esto no tiene que ver con pelear o no. Si tanto hablamos de crecimiento adoptemos políticas en ese sentido. En Corea existe una política de Estado que incentiva esta situación, en Chile tenemos amplios sectores de la economías que están tremendamente masculinizados”, agregó.












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