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Por Enrique Ahumada Benítez

El intercambio tecnológico y la generación de negocios son los objetivos de Venturelab, un departamento de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez que busca que empresas extranjeras y nacionales basadas en el desarrollo científico se instalen en el país, usando sus laboratorios. En ese camino ya han logrado que dos firmas de la India vengan a Chile.

Aunque no están centrados en el Asia Pacífico, sino más bien en lograr que cualquier empresa de alta tecnología del mundo los usen como plataforma para llegar a toda Latinoamérica, de paso utilizando a científicos chilenos y estudiantes de negocios de su Universidad, Venturelab ya ha conseguido acercarse a la India, país que esta invirtiendo fuertemente en biotecnología. Para conocer un poco más de su trabajo, conversamos con el director ejecutivo del instituto, Manuel Gidekel.

¿Qué es Venturelab?


Es una plataforma de de off-shoring de innovación, que permite que se instalen empresas de alta tecnología. Esto significa que una firma de la India venga a Chile, porque quieren utilizar al país como plataforma para entrar a Latinoamérica.

Principalmente Venturelab busca emprendedores héroes y empresas de alta tecnológica, pero en áreas donde hay vacantes, es decir, no que traigan algo que ya tenemos, pues vendría a competir, sino que vengan con ideas diferentes a un nuevo mercado. Por tanto, aunque somos un laboratorio de biotecnología y nanotecnología, dependemos de la Escuela de Negocios y seguimos lo que dice el mercado.

Nuestra orientación es transversal, pero siempre dentro de la alta tecnología. Aunque estemos focalizados en los temas de energía, medioambiente, salud y alimentos, esas cuatro áreas en el fondo lo cubren todo. Ya tenemos cuatro empresas extranjeras trabajando con nosotros, y otras cuatro chilenas.

El interés de las empresas indias


En el caso de la India, partimos con contactos personales. Ya nos habíamos reunido en París para hacer los primeros acercamientos. En abril del año pasado fuimos a la India y firmamos varios acuerdos y también viajamos con la Presidenta Bachelet este año. Tenemos contactos con la India School of Bussines, que nos ayudó.

A los indios les interesó el hecho de que nuestra plataforma es para toda la región, le ofrecemos el backoffice completo. Los ayudamos en lo tributario, en lo legal y en el tema de propiedad intelectual, además tenemos experiencia en postulación a los fondos concursables, como son los de la Corfo.

Ellos ven a Chile como un paraíso de los fondos concursables, con gran estabilidad, con muchos acuerdos de comercio firmados en el mundo y además con una política de Estado dirigida a la innovación.

Las empresas


Así tenemos el caso de Avesthagen, ellos ya formalizaron la compañía en Chile, y han avanzado en los temas comerciales, de manera que deberían están llegando en unos dos meses más. Ellos enviarán seis investigadores indios que estudiarán a las plantas autóctonas de Chile.

La otra empresa es Richcore, que es más pequeña, pero que posee gran posibilidad de ventas a la industria láctea local, la que esté iniciando el proceso para avecindarse en Chile.

Por otro lado, también estamos iniciando contactos con una compañía coreana, con quien empezamos las conversaciones.

Los estudiantes como protagonistas


La apuesta de Venturelab es utilizar a todos los post doctorados que partan afuera con Becas Chile, que al regresar tengan un lugar donde trabajar, pero siempre cumpliendo un perfil profesional tanto científico como de negocios.

Un ejemplo de ello es Jennifer Osorio, agrónoma y estudiante de doctorado de la Universidad de la Frontera que viajó el año pasado a una capacitación en la India sobre metabolómica, trabajando en un laboratorio de un parque tecnológico de Bangalore, donde observó el gran desarrollo que han alcanzado.

De acuerdo a la futura doctora, lo más interesante fue ver el alto nivel de sus colegas, que protegen enormemente sus conocimientos, siendo temerosos del espionaje industrial. Aunque reconoce que fue una experiencia grata y que no dudaría en repetirla, advierte que el choque cultural es fuerte y que hay que estar preparado.











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