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Portal Asia Pacífico - Biblioteca del Congreso Nacional
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El abuso sexual de menores es una epidemia que cruza transversalmente a las sociedades. En Australia, la organización ChildWise realiza programas de prevención y tratamiento en varios países del Asia Pacífico, y reúne una batería de recursos para educar a los adultos sobre este tema. Conozcamos algunos aspectos de esta iniciativa internacional.

La legalidad para tratar el abuso sexual de menores en Chile vive un renovado auge con el lanzamiento del Registro de Inhabilidades para Condenados por Delitos Sexuales, que permite revisar el rut de una persona en el poder judicial antes de contratarla para el cuidado de niños. Junto a ello, los senadores Patricio Walker y Jaime Quintana, han llamado a apresurar los trámites necesarios para establecer la imprescribilidad del crimen de delitos sexuales, un resquicio de la ley que deja impune a “los criminales que no hayan sido acusados antes de que la víctima cumpla 28 años. Muchas de las víctimas se abren emocionalmente a los abusos de que han sido objeto cuando están cerca de los 40 años, y entonces ya es muy tarde para realizar alguna gestión” en el marco legal actual, señala Paz Anastasiadis, asesora legal del senador Walker.

La imprescribilidad del delito toma relevancia en casos que han estremecido a la opinión pública. El senador Walker declaró con ocasión del lanzamiento del Registro de Inhabilidades para Condenados por Delitos Sexuales, que en el caso Karadima “todos sabemos que hubo delito, pero no pudo haber pena de cárcel porque pasaron más de diez años; el paso del tiempo no puede ser sinónimo de impunidad, por lo que necesitamos que se le ponga urgencia a este proyecto”.

Según los datos de ChildWise, una de cada cuatro niñas y uno de cada siete niños sufrirá alguna forma de actividad sexual no deseada durante la infancia. Las cifras que maneja esta organización internacional con presencia en la zona del Asia Pacífico, es que, independientemente de la situación social y cultural, uno de cada 15 niños será víctima de abuso sexual incluyendo penetración. Si las cifras se llevan hasta los 18 años, tenemos que una de cada tres niñas y uno de cada seis niños han sufrido abuso sexual.

El impacto de estas cifras en el desarrollo de los países es determinante, si se considera que los niños abusados sufren un daño importante en su capacidad de desarrollo sano, de aprender, de disfrutar de la vida con un sentimiento de seguridad y de alcanzar su máximo potencial. La severidad de estos daños es aún más alarmante al considerar que el 95 por ciento de los casos son cometidos por alguien que tanto la víctima como sus padres o encargados conocen.

Como referencia de lo que produce este fenómeno en la sociedad, basta considerar que, según los estudios realizados en Australia, las víctimas de abuso sexual tienen una sobre representación importante en las estadísticas de alcoholismo, desórdenes psiquiátricos, prostitución e indigencia.

La resiliencia del abuso sexual como fenómeno en la sociedad, pese a las medidas legales que se han ido imponiendo en las diversas sociedades, va generando nuevas campañas y medidas para abarcar esta epidemia. La campaña nacional australiana Wise Up es una de ellas, donde se busca instalar el tema en la ciudadanía y enseñarle a la gente a reconocer los síntomas que presentan las víctimas, cómo tratar el tema con ellos y dónde conseguir recursos para familiares y profesionales. Junto a ello, se busca convertir el abuso sexual de menores en una falta a los derechos humanos.

Uno de los recursos que esta red nacional contra el abuso de menores ofrece en Australia es la Child Abuse Prevention Helpline, un número gratuito que da acceso gratuito a expertos, desde consejeros entrenados hasta la oportunidad de denunciar casos. Los usuarios de este servicio son tanto las víctimas directas como sus padres, parientes, profesores, amigos, otros profesionales, gente que trabaja en el cuidado de niños y otros. Muchas de las llamadas que atiende este servicio están relacionadas con el reconocimiento de conductas sintomáticas de un niño que ha sido abusado sexualmente, acerca de su desarrollo normal y asistencia en cómo hablar de seguridad personal con un niño que ha sido víctima de abuso.

A pesar de que se puede acceder a la mayoría de las respuestas vía telefónica, ChildWise tiene una serie de publicaciones, entre las que destaca la Self Help Guide, donde se presenta en forma simple y detallada los derechos y figuras legales para establecer una denuncia exitosa de abuso sexual de menores. Al ser un país con sistema federal, las figuras legales cambian de Estado en Estado, y están disponibles en Internet con cada una de sus partes.

Una de las medidas más novedosas en cuanto a la ayuda y prevención del abuso de menores y otros delitos, es el Cybersafety Help Button. Se trata de un botón de ayuda diseñado por el gobierno y organizaciones no gubernamentales que se baja de internet y que da acceso inmediato a una red de recursos, incluso para casos de bullying en intenet o cualquier tipo de contacto no deseado. El botón de ayuda se puede instalar en teléfonos, computadores y barras de búsqueda en general, tanto individualmente como en colegios. Entre los servicios que ofrece este botón está la consejería especializada, acceso directo a páginas en las que se puede dar cuenta de abusos, centros de seguridad para niños y víctimas y también sus equivalentes en redes, como Facebook, Formspring, Twitter, además de juegos en la red, como Moshi MOnsters, Nintendo y xbox. También da acceso directo a las páginas de las autoridades australianas para acoger denuncias y reacciones rápidas.

 












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