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Portal Asia Pacífico - Biblioteca del Congreso Nacional
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Las sequías se han convertido en un problema crónico, tanto para las 45 comunas afectadas en Chile como para Asia, donde expertos estudian el fenómeno como un asunto de seguridad. Revisemos el reporte de seguridad del agua para Asia, el continente con menos recursos hídricos del planeta.

El reporte de Asia Society, “Asia’s Next Challenge: Securing the Region’s Water Future” es hasta hoy uno de los pilares en el análisis de la amenazante situación que Asia vive frente a la escases del agua. En este documento de 60 páginas, se propone a los gobiernos de esa región elevar el tópico del agua al ámbito de defensa nacional y relacionarlo con la estabilidad social y como elemento fundamental para el desarrollo y la mantención de la soberanía. Mientras otras regiones del mundo van tomando acciones paliativas frente a sequías aparentemente coyunturales, Asia Society, líder en el estudio de la seguridad del agua en ese continente, propone una serie de recomendaciones para enfrentar la crisis mundial del agua.

 

Las políticas de seguridad del agua que recomiendan a los gobiernos de Asia


Antes que camiones cisterna o plantas desalinadoras, el reporte de Asia Society propone cambiar el trato de la cuestión del agua a nivel gubernamental. Se trata de un tópico más estructural que de capacidad de reacción frente a las crisis. Como preámbulo, los expertos piden poner en directa comunicación a las organizaciones nacionales para el manejo de agua con las agencias de defensa, con el objetivo de desarrollar un control integrado del agua y de la prevención de conflictos en los casos necesarios. A nivel de la geopolítica mundial, el informe pone especial acento sobre las zonas con disputas vigentes de agua entre Estados hostiles (India y Pakistán), así como en los casos de agresión que se producen en algunas villas y provincias de China o en aquellas en que son comunes las enfermedades provenientes del agua y falta de servicios sanitarios, como es el caso de Indonesia.

En el caso de las medidas intra nacionales, Asia Society propone otra serie de pasos a seguir para enfrentar la gobernabilidad y la producción en un mundo cada vez menos agua.

 

  1. 1- Incluir al tema del agua en la agenda de planificación de seguridad y defensa; que se aliente la inversión y se incremente, a través de incentivos, la colaboración en la producción de tecnologías para el manejo del agua

  2. 2- La firma de un acuerdo climático post 2012 con énfasis en la crisis emergente del agua; utilizar la información del Panel Intergobiernos en Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) referente al agua y el cambio climático para desarrollar un sistema de advertencias tempranas

  3. 3- Desarrollar vías concretas de implementación de  acuerdos regionales existentes tales como la declaración del Asia-Pacific Water Simmit (2007)

  4. 4- Expandir el Water Financing Partnership Facility iniciado por el Asian Development Bank (hasta ahora con aportes por sólo 26 millones de dólares)

  5. 5- Armonizar las MIllenium Development Goals que se refieren al agua bajo la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Asia Pacífico (UNESCAP por sus siglas en inglés), para alcanzar la rápida implementación de las metas para Asia en el 2015 (el estudio Asia Water Watch 2015 estimó que la inversión anual para asegurar agua potable era de 8 mil millones de dólares)

  6. 6- Mejorar la calidad de la información para generar mejores políticas.


El agua en Asia


Se trata del continente más sobrepoblado también el con menos agua. India, con un crítico nivel de 1800 metros cúbicos por persona al año, podría bajar contundentemente a 1000 metros cúbicos, lo que sería devastador para su agricultura, alimentación, planes de desarrollo, generaría migraciones masivas y probablemente focos de conflictos. A esto adhieren las repetitivas sequías alrededor del río Yangtze y las continuas noticias de lagos y ríos contaminados o secos a lo largo y ancho de China, que aportan una buena parte de los 700 millones de personas afectadas por la escases del recurso en Asia. Se trata de nada menos que el 20 por ciento de la población residente en esa parte del planeta. Ellas también forman parte de los 1800 millones de asiáticos que carecen de servicios sanitarios básicos, lo que mantiene a la región como un foco fértil para epidemias, gastos inesperados y la inestabilidad social que tanto afecta a los planes de desarrollo económico.

Estos números magníficos oscurecen con facilidad la crisis que hoy viven las 45 comunas de Chile, cuya escases de agua se ha agravado con una sequía que ya lleva tres años consecutivos. Sin embargo, el tema es tan sensible como global para las zonas con escases hídrica. Para los expertos asiáticos, la urgencia del agua ya amenaza la seguridad alimentaria, la salud, el manejo adecuado y sostenible de las causas del cambio climático, el mantenimiento del crecimiento económico y la lucha por el alivio de la pobreza.

 

El agua, un bien escaso y altamente concentrado


Un 97.5 por ciento del agua en la tierra es salada. Tan sólo el 2.5 por ciento restante es dulce y casi toda se encuentra almacenada en los casquetes polares de la Antártida y Groenlandia, y como agua fósil subterránea. El agua más accesible está concentrada en ríos, lagos y embalses y representa el 0.007 por ciento de toda el agua en la tierra. De esta proporción, el 87 por ciento se usa en la agricultura. La cantidad de agua dulce es muy pequeña y las necesidades aumentan con el crecimiento de la población mundial, que se estima llegará a los 10 mil millones para el 2050.

Las sequías son un tópico amenazante para el desarrollo desde tiempos inmemoriales. Apesar de que existen 1460 millones de kilómetros cúbicos de agua en el planeta, el 66 por ciento de la población del mundo se las ha ingeniado para vivir en las zonas que reciben sólo el 25 por ciento de las precipitaciones anuales. Más de la mitad del agua de lluvia que corre sobre la tierra (escorrentía) tiene lugar en Asia y Sudamérica (31 y 25 por ciento respectivamente). De no tomar las medidas adecuadas en los próximos años, la proyección del escenario actual prevé el desplazamiento masivo, y acaso apocalíptico, de grandes porciones de la humanidad en un mediano plazo hacia sectores mejor provistos.

Sin embargo, la buena noticia que dejan estos expertos asiáticos en su reporte, es que todos los problemas relativos a la escases de agua en Asia son solucionables a través de políticas de manejo sustentable, y que las herramientas para hacerlo, ya son bien conocidas. Si el problema se enfrenta a tiempo, avisan, antes que acabar con la estabilidad social y el crecimiento en la tierra, la crisis del agua puede ser un catalizador de la cooperación de larga duración entre países.












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