Cambiar a contenido. | Saltar a navegación

Portal Asia Pacífico - Biblioteca del Congreso Nacional
Compartir       
volver   
Usted está aquí: Portal AP |
A raíz de la polémica suscitada en Chile con relación al último censo, revisamos cómo Australia -en su búsqueda de optimizar el catastro y llegar incluso a los ciudadanos que viven en zonas tan remotas como las plataformas petrolíferas- implementó en el 2006 el eCensus, sistema que para el 2016 pretende catastrar al 70% del total de la población, dejando en el olvido al complejo y engorroso procesamiento tradicional de datos. ¿Es conveniente aplicar un censo de este tipo en Chile? responde el diputado Guillermo Teillier.

Cada cinco años, la Oficina Australiana de Estadísticas (Australian Bureau of Statistics - ABS) se enfrenta a la difícil tarea de contar el número de australianos y sus principales características socioeconómicas, para lo que emplea, desde 1911, una gran cantidad de trabajadores temporales que entregan formularios en todos los hogares y luego los recogen completados a la mañana siguiente de la "Census Night".

Buscando disminuir costos, hacer más simple el procesamiento de datos y llegar a rincones a los que es imposible enviar a censistas el 2006 se implementa el eCensus como parte del Censo de Población y Vivienda (Census of Population and Housing) que ha dejado un balance más que positivo en el censo de aquel año y en el último, del 2011.

El eCensus es básicamente una herramienta que proporciona un formulario en línea al que puede acceder cada australiano -hay miles de casetas ubicadas en sitios estratégicos para quienes no tienen computador o internet- y que incluso tiene la ventaja de permitir que sean fácilmente censadas personas con discapacidad, ya que incluye un software de asistencia que lee la información aparecida en pantalla.

Este sistema ha sido muy bien evaluado por el gobierno local como una alternativa robusta, segura y fácil de utilizar en contraste con el cuestionario del Censo del papel, a lo que se añade que ha simplificado de sobremanera el conteo. De hecho mientras el 2006 solo el 10% de los australianos utilizó el eCensus, el 2011 esta cifra alcanzó un 35% y se proyecta que el 2016 sea cercana al 70%.

Entre los factores que resultaron decidores para implementar el sistema se encuentra el decreciente contacto entre censistas y censados (muchas personas no abrían las puertas), la mayor seguridad en los departamentos que dificultaba el acceso a los censistas, la masificación de "estructuras familiares complejas" y la migración de población a áreas remotas, a los que se sumaron la masificación de los dispositivos móviles con Internet y la creciente alfabetización digital.

Desde el primer día de implementación el eCensus se diferenció rápidamente del censo tradicional en papel en términos de eficiencia en la recolección y procesamiento de datos. Los formularios eCensus se procesan inmediatamente, sin esperar a que lleguen las millones de formularios luego de tres semanas de la "Noche de Censo". Con el factor "ventajas" despejado, cabe preguntarnos ¿qué tan seguro es el eCensus?

Las seguridad del eCensus

La Oficina Australiana de Estadísticas destaca que una de las características fundamentales del eCensus es la seguridad de primer nivel que se utiliza para proteger la privacidad de toda la información personal recopilada. La conexión de la computadora del usuario está protegida mediante cifrado SSL de 128 bits, la misma tecnología que se utiliza para la banca en Internet. El sistema ha sido diseñado para cumplir con todos los estándares del manual de seguridad del gobierno australiano (Australian Government Information Security Manual). La seguridad también ha sido revisada por empresas independientes y completamente probada para asegurar que toda la información sea absolutamente privada y segura.

Como herramienta online, el eCensus permite que los encuestados sean capaces de salir del formulario, volver más tarde y modificar los datos -antes de enviarlos- sin que los administradores de sistemas del centro de datos sean capaces de acceder a los mismos. Esta información se transmite encriptada a la ABS apenas se haya completado y luego es descifrada para su procesamiento. Además, una vez que el formulario ha sido enviado, no puede ser recuperado por el usuario para evitar cualquier robo de información.

En torno a la accesibilidad, la aplicación eCensus ha sido diseñada para trabajar en plataformas tecnológicas de uso común y masivo y para ser accesible para todos conforma a las normas de accesibilidad aceptadas por el World Wide Web Consortium. Entre algunas curiosidades se encuentra que el texto de los formularios puede ser cambiado tanto de tamaño como de colores -por otros más contrastantes- y que las personas con discapacidad visual o con habilidades motoras limitadas pueden llenar sus datos por medio del uso de tecnologías de asistencia.

"Si bien creo que el éxito del censo electrónico en Australia responde en parte a características propias del país, que tiene una alfabetización digital alta y un acceso a Internet bastante generalizado, también creo que Chile debería comenzar a pensar en un proyecto de este tipo, como una herramienta complementaria al censo tradicional. Con el dinero que se gastó en el censo 2012, que fueron más de 33 millones de dólares, es decir unos 17 mil millones de pesos, perfectamente se podría haber implementado un sistema como este en Chile y seguramente se habría hecho un mejor censo, más confiable, sin rellenar datos ni dejando fuera a más del 10% de los chilenos", aseguró el diputado Guillermo Teillier.

El parlamentario se refirió además a otras ventajas del eCensus. "En Chile también tenemos que hacernos cargo del acceso igualitario de las personas con discapacidad a ser censadas, pensando en su autonomía. Los australianos lo han entendido así y están en el camino correcto. Un sistema como este, y recalcó que debe ser complementario ya que en Chile no todos tienen Internet ni acceso en su vida cotidiana, vendría a darle mayor agilidad y confianza a este proceso, ya que haría más compleja la manipulación de datos. Un país que hoy no tiene cifras oficiales debe pensar en cómo mejorar el sistema, y Chile en este sentido no ha avanzado, sino que todo lo contrario", concluyó.












    Comentarios publicados





 

Comentar artículo

(Requerido) Por favor escriba su nombre.
(Requerido)

Comentario

Print this page Print this page Add Bookmarklet