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Medidas de adaptación al cambio climático y la promoción de la agricultura sostenible en India

Una serie de acciones para garantizar la seguridad alimentaria, particularmente en Uttar Pradesh, han sido destacadas por la FAO para enfrentar los efectos de la crisis climática global en los cultivos. Tales iniciativas coinciden con recomendaciones hechas por el mundo científico respecto de crear un marco que considere las variaciones del clima en el Sur de Asia.

03 de Febrero de 2021

A propósito de las recientes precipitaciones en la zona central de nuestro país en plena estación de verano y las consecuencias de esta variación en la agricultura, buscamos en el Asia una experiencia que nos entregue pistas sobre cómo algunos países se están preparando para enfrentar el cambio climático. En ese contexto, la India a pesar de atravesar un duro ciclo de protestas por parte de campesinos, ha implementado algunas iniciativas de agricultura sostenible que podrían ser de interés para nuestra realidad nacional. Más detalles de esta experiencia, en la siguiente nota.

Agricultura vulnerable en Asia del Sur

La variación en el clima tiene consecuencias directas en la agricultura, tanto desde una perspectiva de supervivencia de algunas especies, como del rendimiento. De manera tal que el cambio climático afecta irremediablemente la producción de alimentos y, por lo tanto, el ingreso de los agricultores. Un estudio realizado por Jeetendra Prakash Aryal y su equipo, publicado en la revista de Ambiente, Desarrollo y Sostenibilidad de 2020 demuestra que la variabilidad climática afecta en un 60 por ciento la variabilidad del rendimiento.

Tal fenómeno se ve expresado en la aceleración de ciclos de gestación, reacciones ante el estrés de agua cuando se han producido lluvias fuera de temporada, intensificación del crecimiento debido al aumento de temperaturas, menor producción de biomasa producto de la alta radiación, o simplemente deficiencias en los procesos fisiológicos a causa de todo lo anterior. En consecuencia, el cambio climático estaría afectando negativamente el rendimiento en productos esenciales para la alimentación principalmente en aquellos esenciales para la alimentación masiva como el trigo o el maíz de secano.

Según el estudio, solo en la región de Asia del Sur la temperatura promedio podría aumentar los 1,8 grados en 2030, por lo que las áreas con mayor estrés por calor se incrementarían en un 12 por ciento. Estos cambios traerían pérdidas para las comunidades dependientes de la agricultura, pero también un aumento en el precio de los alimentos debido a una menor oferta. Un ejemplo claro de esto es que en dicha región se registra una menor cantidad de lluvias monzónicas, pero también se han producido alteraciones en la regularidad de las lluvias en general en países como India. Esto ha llevado a que el consumo de aguas subterráneas aumente e irremediablemente se estén agotando.

Medidas de adaptación para una agricultura más sostenible

Para enfrentar dicha realidad en India, entre las recomendaciones realizadas por Aryal, se menciona la implementación de medidas de adaptación al cambio climático. ¿Qué explica el autor acerca de la adaptación en agricultura? Principalmente que es urgente producir más alimentos en espacios en desuso o donde sea necesario, pero también reducir y compartir riesgos colectivamente, a modo de optimizar la gobernanza ambiental. De esta manera, las medidas dependen de los efectos del cambio climático, pero también de las decisiones tomadas, como por ejempl,o los tipos de granjas desarrolladas, su ubicación geográfica y los costos que la producción tiene para los agricultores.

Para ampliar el concepto de adaptación aplicado a la agricultura, Francisco Javier Mesa, en su capítulo sobre el tema en la publicación “Cambio Climático en Chile: Ciencia, Mitigación y Adaptación” de Centro del Cambio Global UC, sostiene que se trata de ajuste a los sistemas naturales o humanos en respuesta a estímulos reales o esperados, por lo que la adaptación puede ser de anticipación o reacción según tengan lugar los efectos del cambio climático, pero también se trata de decisiones tomadas en el marco de políticas públicas, basadas en el reconocimiento de que las condiciones medioambientales cambiantes.

Quizás te interese más información sobre el libro: “ Cambio climático en Chile : ciencia, mitigación y adaptación

Precisamente, en pro de implementar acciones adaptativas en un contexto de alteraciones constantes, Arya propone siete medidas para los sectores agrícolas en India y el Sur de Asia en general, estas son:

  1. Manejo del suelo: evitar la erosión mediante la plantación y prácticas de labranza cero
  2. Diversificación de cultivos, optimización y gestión del sistema de cultivo: cuanto más diversa sen los sistemas de producción, más resilientes son para mejorar la seguridad alimentaria.
  3. Gestión del agua: Manejo integral que use alternativamente residuos y evitar el estrés hídrico.
  4. Gestión sostenible de la tierra: la agrosilvicultura, agricultura de conservación, optimización de los sistemas de cultivo y mejora en el uso de nutrientes.
  5. Manejo de plagas y enfermedades de cultivos: la variabilidad climática crea condiciones favorables para nuevas plagas que pueden afectar cereales, por lo que se propone el uso de plagas integradas.
  6. Gestión de riesgos: compartir riesgos mediante participación comunitaria.
  7. Seguro de cosechas: uso de planes basados en índices estratégicos de adaptación.
  8. Especificidad y eficiencia económica de las opciones de adaptación: es necesario que las normas ambientales consideren las condiciones culturales y sanitarias de la población local.

Estas medidas no solamente se orientan a la adaptación al cambio climático en si, sino al logro de la sostenibilidad agrícola en general, pues para ello se requiere la adopción de prácticas ecológicas y tecnologías aplicadas, pero también aprovechar la cultura local para formular políticas y programas institucionales.

Programa semillas para toda la vida

Un proyecto llevado a cabo en India es destacado por la FAO en un reporte sobre casos de agricultores que enfrentan el cambio climático en cuanto a su contribución a la seguridad alimentaria. Se trata del programa semillas para toda la vida (Seeds for life) en una zona que cubre a más de cuatro mil personas en el estado de Uttar Pradesh. Debido a que dicha región es la principal productora de arroz y trigo en el norte del país, el 70 por ciento de sus 200 millones de habitantes dependen de la agricultura para su sustento.

Este programa consiste en la creación de viveros especiales, trasplantes y áreas de ensayo donde se realizan prácticas para el cultivo sostenible de arroz. Estas actividades son fruto del trabajo en conjunto entre agricultores, científicos, agrupaciones de ayuda de mujeres campesinas de autoayuda y clubes de agricultores. Su foco se centra en la gestión para el rendimiento de las semillas en ambientes afectados por la escasez de agua y condiciones climáticas adversas, pero también se realizan talleres de nutrición destinados a incluir nuevos productos en la dieta, a modo de promover la diversificación productiva.

De tal manera, en esta región dominada por la llanura indogangética que alberga a 50 aldeas, dicho programa realiza una contribución a la seguridad alimentaria y una alternativa frente a la variación del clima y sus posibles consecuencias en el rendimiento de los cultivos.

Asalto al Fuerte Rojo en Delhi por grupos de campesinos

A pesar de los programas para desarrollar la agricultura sostenible y las recomendaciones para crear un marco de adaptación al cambio climático, la realidad agrícola en India está atravesando dificultades. Desde que se aprobaron en el Senado de ese país las nuevas leyes para la agricultura, grupos de campesinos han estado en constantes acciones de movilización. Son cientos de manifestaciones en calles y carreteras de Nueva Delhi que se registran desde el 26 de noviembre y son justificadas bajo la idea de que protege y beneficia a las grandes agrícolas privadas en vez de promover a los pequeños productores locales. Aunque la Corte Suprema de la India aplazó la implementación de estas leyes para permitir que una mesa público-privada y sindical trabajen en una solución, las primeras conversaciones para solucionar el conflicto fracasaron.

Por su parte, el gobierno aduce cierta necesidad de modernizar la agricultura y liberalizar el mercado, condición que permitiría un aumento considerable del ingreso anual. Si bien se trata de proyectos de ley que fueron aprobados en el Senado, estos aún no han entrado en vigencia ya que necesitan ser ratificados por el Presidente Ceremonial. Una nota en The Economic Times señala que los proyectos son: Promoción y Facilitación de Comercio y Productos Agrícolas, el Acuerdo de Garantías y Servicios Agrícolas para Agricultores, que asegura empoderamiento y protección, y finalmente la enmienda a la Ley de Productos Esenciales.

Esta ley -señala la publicación- tiene como objetivo la eliminación de productos básicos como cereales, legumbres, semillas oleaginosas, aceites comestibles, cebolla y papas de la lista de productos básicos esenciales, con el fin de poner fin a la imposición de límites a la fijación de precios. Tales iniciativas han sido fuertemente resistidas por grupos de agricultores provenientes principalmente de Punjab y Haryana, aunque el primer ministro, Narendra Modi, ha señalado que tales iniciativas “traerán cambios revolucionarios en la vida de los agricultores y fortalecerá la economía agrícola”.

Según explica una nota de la Deutsche Welle, esta crisis política entre el gobierno y los campesinos tiene una raíz ecológica, pues los proyectos introducidos no abordan las causas fundamentales de los problemas de la agricultura india, como por ejemplo los efectos del cambio climático. Esto no solo se demuestra en el hecho que en ninguna parte mencionan la palabra medioambiente, sino también porque no se pone fin a los monocultivos de semillas de alto rendimiento que contribuyen a la pérdida de nutrientes del suelo, o la aplicación indiscriminada de pesticidas.

La importancia de mantener el sector agrícola en buenas condiciones se justifica en el hecho que sostiene más del 40 por ciento de la fuerza laboral de todo el país, por lo que la sequía y las inundaciones son consideradas como graves amenazas para la estabilidad económica de millones de personas. Las protestas han sido constantes, con bloqueo de carreteras, marcha de tractores y la toma del emblemático Fuerte Rojo, en Nueva Delhi.

Este hecho, más que un caso aislado en el Sur de Asia, forma parte de una serie de eventos ocasionados por la gobernanza del ambiente en un contexto de cambio climático a nivel global. Si bien en Delhi los grupos de campesinos confrontan una serie de decisiones impulsadas desde el gobierno, en otras partes del mundo se producen otro tipo de eventos similares donde también involucran a las comunidades y la gestión de los recursos naturales.

Agricultura y adaptación en el caso chileno

Uno de los casos que demuestra la fuerza de los efectos del cambio climático en los ecosistemas, cultivos y asentamientos humanos es el ocurrido en los últimos días de enero de 2021 en la zona precordillerana de la zona central de nuestro país, específicamente en San José de Maipo, donde las tormentas ocasionaron aluviones, cuatro puentes cortados y problemas de suministro de agua potable para toda la Región Metropolitana, además de dejar a más de 200 personas albergadas y más de mil damnificados, destaca nota de Radio Universidad de Chile.

Esta situación no solo ha puesto en peligro a las miles de personas que actualmente viven en la región, sino a cientos de miles de otras más que se abastecen de alimentos producidos en la zona. Es por ello que surge la duda respecto de qué medidas se han adoptado en nuestro país para evitar la magnitud de los desastres en la agricultura y qué acciones podrían desarrollarse para extender las prácticas sostenibles.

Una evaluación sobre lo realizado hasta ahora en nuestro país tuvo Raimundo Marchant, presidente de la ONG Permacultura Río Puelo y del Centro de Educación y Permacultura Raíces del Viento, Cochamó, Región de Los Lagos. En su opinión, si bien existen políticas que promueven la mitigación y adaptación, estas se sitúan más en el imaginario y la discusión. “No ha permeado ni ha llegado hacia la pequeña agricultura familiar campesina, ni tampoco a los pequeños y medianos agricultores y agricultoras, lo que genera una inequidad en el acceso a las soluciones que se están planteando a nivel internacional. Ahí también es importante recordar que según varios estudios, desde la misma FAO, indican que la mayor cantidad de alimentación del mundo proviene de la pequeña agricultura familiar campesina y de la pequeña agricultura”, señaló.

Más aún, para Raimundo Marchant la importancia de avanzar en la agricultura sostenible en nuestro país es imperativo, ya que la crisis hídrica podría deberse en un 30 por ciento a la sequía, y un 70 por ciento por efecto de las prácticas agrícolas. “La política pública en torno a la agricultura sostenible se está centrando en quienes producen grandes utilidades económicas o aporte al PIB, pero no está llegando a quienes producen la alimentación que son los campesinos. Por lo tanto, pienso que un desafío considerar este tema que quizás ha sido un poco omitido, que es abordar al campesinado en Chile, sector que está de alguna manera a la deriva”, agregó.

En cuanto a las medidas para evitar que desastres como incendios forestales o aluviones afecten la pequeña agricultura, afirmó que existen varias iniciativas que podrían ponerse en marcha. “Es necesario proteger mejor el recurso suelo, es una deuda de la legislación chilena que salga pronto una ley de suelo, entendiendo que es un recurso natural muy importante en la discusión de cambio climático y la seguridad alimentaria. A esto se suma que en Chile tenemos una situación de erosión muy grande, se habla de que más de la mitad de los suelos de Chile están erosionados, lo que genera mayor exposición a riesgos como los aluviones”, comentó.

Por último, añadió que la utilización de medios orgánicos puede ser una contribución. “El reciclaje de residuos vegetales en los campos, cosa que todos los agricultores aprendan a hacer un buen compost, por ejemplo, una buena tierra a partir de los desechos. Que se generen herramientas de capacidad de carga animal, que son cosas bien sencillas de aprender y que no requieren de una formación técnica muy grande, sino saber cuántos animales se pueden poner en una tierra para que los soporte en el tiempo”, sostuvo. Además de proponer otras acciones como la captación de agua de la generación de humedales artificiales, pero basados en la naturaleza.

 

Por equipo Asia Pacífico: asiapacifico@bcn.cl












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