Cambiar a contenido. | Saltar a navegación

Portal Asia Pacífico - Biblioteca del Congreso Nacional
Compartir       
volver   
Usted está aquí: Portal AP |
Chile y Japón registran los movimientos telúricos de mayor intensidad en el mundo, por lo que se han unido para ejecutar el proyecto "Mejoramiento de la tecnología para desarrollar una comunidad resiliente ante tsunamis", que involucra un aporte de cuatro millones de dólares del gobierno nipón y el traspaso de tecnología de punta a las instituciones chilenas.

La vasta experiencia japonesa en materia de terremotos y tsunamis se ha impreso en su desarrollo tecnológico. El ánimo de cooperación de la nación del sol naciente con las economías en desarrollo, ha puesto a Chile como un centro de distribución del conocimiento y cooperación de la potencia asiática hacia el resto de América Latina. En cuanto a la prevención de tsumanis, Japón y Chile firmaron un acuerdo que entró en ejecución en enero del 2012, con un esquema de acciones conjuntas que implica el levantamiento de datos para implementar un modelo matemático de cómo afectará un tsunami a diversas zonas costeras del territorio. Este modelo será luego redistribuido a otras naciones latinoamericanas basado en la experiencia chilena.
 
La iniciativa bilateral cobra mayor relevancia luego de que la Comisión Desafíos del Futuro del Senado, anunciara una sesión especial para tratar el tema sísmico en Chile, dado que país concentra el 40 por ciento de la actividad sísmica del mundo.

El director de Obras Portuarias del Ministerio de Obras Públicas, Ricardo Tejada Curti, es la persona a cargo de la administración e implementación de este convenio bilateral en Chile. En un balance de la gestión realizada hasta el momento, Tejada señaló que se trata del proyecto de más largo alcance en la materia que se realiza en nuestro país. “Lo que se pretende es que al cabo de cuatro años (2015), tengamos los resultados y que además se pueda aplicar a otros países como Ecuador o Perú”.

Fuera de reuniones de coordinación preliminar, realizadas a partir de agosto del 2011, el convenio chileno japonés se ha concretado en varios intercambios de expertos en la materia y en “la conformación de grupos de trabajo en enero del 2012, lo que implica la partida técnica de este proyecto”.

En terreno, los especialistas japoneses “están viendo qué se requiere desde el punto tecnológico” para desarrollar un sistema de prevención que permita coordinar las áreas portuarias en caso de un desastre, además de analizar la forma en que estos fenómenos afectan las instalaciones y a la gente. Esto pasa por hacer un mapeo que determine “de dónde sale la carga de emergencia, los buques hospitales, de dónde sale el agua, y de qué forma se pueden usar los puertos para el apoyo de la fase de emergencia de los sectores afectados”.

Además de la dirección de Obras Portuarias, en Chile se ha coordinado la participación instituciones estatales y académicas. “Cada universidad e instituto pone dos o tres personas a trabajar en forma combinada. Se forman los grupos y cada cierto tiempo nos juntamos con los japoneses. Ellos han venido tres veces, han visitado Talcahuano, Iquique, Antofagasta y Valparaíso. Estamos en reuniones permanentes, fuimos a Japón también, recorrimos todas las instituciones y las zonas afectadas por el tsunami de allá (marzo del 2011). Además, estamos trabajando en conjunto vía email y cada cierto tiempo vienen los grupos de las universidades a ver los avances”.

En este intercambio, “Japón aporta la experiencia de sus profesionales, que son los que están más avanzados en el mundo en investigación de tsunamis, más un equivalente a cuatro millones de dólares para el traslado de personas y el software de modelamiento matemático”. Esta herramienta permite hacer un modelo del impacto de tsunamis, el que es luego utilizado para proyectar los efectos que podría tener un fenómeno de esta naturaleza. El modelo japonés será alimentado con los datos recogidos por expertos japoneses y chilenos en Talcahuano, para luego proyectar un posible impacto en la costa de Iquique, zona en la que ocurriría un movimiento telúrico de proporciones considerables, según la predicción de expertos en la materia.

El trabajo realizado en Talcahuano fue un “levantamiento de cómo se movilizaron los contenedores producto del tsunami (27/F), dónde quedaron los buques, cómo afectó el oleaje, y se ingresarán estos datos a los modelos matemáticos. Ya hay un grupo trabajando paralelamente en Iquique haciendo un modelamiento para ver cómo afectaría a esa zona de acuerdo a la información del levantamiento de Talcahuano”.

Parte del intercambio chileno japonés en este convenio, implica el envío de dos profesionales chilenos a Japón por dos meses, tiempo en el que recibirán “información de cómo funcionan los modelos matemáticos. Por lo tanto, hay una transferencia fuerte de lo que es información tecnológica” en este convenio.

Los modelos matemáticos para la proyección de tsunamis en las zonas portuarias chilenas son de procedencia japonesa. Estas herramientas de alta tecnología serán traspasadas gratuitamente a Chile. Tejada especificó que “la intención es que sean de uso público, no de exclusividad para las universidades o instituciones del Estado”.

Este proyecto de investigación conjunta está bajo la administración de instituciones con amplia experiencia en este campo como la Universidad Católica de Chile, la Universidad Católica de Valparaíso, Universidad Técnica Federico Santa María, Universidad de Concepción, Universidad de Valparaíso, el Instituto Nacional de Hidráulica y organismos de estado como ONEMI y SHOA, en conjunto con contrapartes japonesas coordinadas por el Instituto de Investigación Tecnológica de Puertos y Aeropuertos de Japón, a través de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA por sus siglas en inglés).

 












    Comentarios publicados





 

Comentar artículo

(Requerido) Por favor escriba su nombre.
(Requerido)

Comentario

Print this page Print this page Add Bookmarklet