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El Consejo de Bioética Medioambiental de Nueva Zelandia y su papel en el manejo de los residuos tóxicos

Un equipo de expertos de este organismo diferenció los residuos hospitalarios del país en tres distintos tipos con el fin de darles diferentes tratamientos a cada uno y así evitar que sean una amenaza a los funcionarios de la salud y a las personas que podrían tener contacto con ellos.

07 de Septiembre de 2015

El Consejo de Bioética Medioambiental de Nueva Zelandia es un organismo independiente dedicado a la elaboración de lineamientos y promoción valores para el cuidado de los seres humanos en dicho país. Una de sus programas emblemáticos es el manejo de residuos hospitalarios, hoy ampliamente aplicado en instituciones públicas y privadas. Más información sobre esta institución en la siguiente nota.

Un Consejo de bioética para respaldar la creación de programas públicos

Tal como sucede en todos los países del mundo, Nueva Zelandia está expuesta a una amplia gama de daños tóxicos producidos por diversas actividades productivas, que inciden directamente en la salud de las personas, ya sea afectando el agua y el oxígeno, como introduciendo nuevos organismos al ambiente. Es por esta situación y la necesidad de manejarlos adecuadamente, que existe el Consejo de Bioética Medioambiental de Nueva Zelandia.

Este organismo orientado a superar los riesgos medioambientales entrega una mirada técnica a todos los entes de gobierno, asignando responsabilidades a cada área asociada y vinculando los peligros con las leyes vigentes. De esta manera, el Consejo logra minimizar los riesgos y maximizar la ayuda mediante un trabajo de coordinación y asesoría permanente.

Conocido en lengua maorí como Toi te Taiao, el Consejo de Bioética fue establecido en 2002 como una recomendación de la Comisión Real para la Modificación Genética con el fin de fortalecer la comprensión cultural, ética y espiritual de todos los aspectos que la biotecnología y las actividades productivas que tengan efectos nocivos en el medioambiente.

Para Carlos Castro, ingeniero ambiental y académico de la Usach, es fundamental que todo organismo dedicado a promover la bioética en el manejo del entorno sea autónomo y valoró que en Nueva Zelandia el Consejo sea independiente. Aunque para el especialista es más importante crear lineamientos claros y concisos sobre el cuidado de los recursos y las personas. “Cuando los programas son claros para las personas y constantes en la coordinación de actividades de cuidado y prevención, la tarea de cuidar el medioambiente y los ciudadanos que lo habitan se hace más eficiente”, sostuvo.

Es por esta razón que el Consejo de Bioética, además de estar en contacto con todos los organismos de gobierno, mantiene un diálogo directo con los ciudadanos a través de reuniones mensuales con especialistas, grupos de trabajo y un programa estratégico que involucra distintas áreas de la economía, la academia y el sector público.

Manejo de los residuos hospitalarios

Uno de los primeros casos en los que comenzó a trabajar el Consejo de Bioética de Nueva Zelandia fue el manejo de los residuos hospitalarios. Para esto el organismo estableció inicialmente qué significa el término residuo hospitalario y cuáles son sus componentes, pero también cuál es el objetivo que se quiere alcanzar en el manejo. Es decir, si se quiere evitar la transmisión accidental de enfermedades o el daño producido por los objetos cortantes como bisturís o agujas.

A tal efecto, un equipo de expertos diferenció los residuos en tres distintos tipos con el fin de darles diferentes tratamientos a cada uno y así poder optimizar su manejo. En primer lugar el residuo hospitalario, que consiste en todos los residuos generados por el establecimiento, donde se incluyen los materiales de oficina, cafeterías y de la construcción. En segundo, los residuos sanitarios, que resultan del diagnóstico, tratamiento y operación de seres humanos. Por último, los residuos potencialmente infecciosos, identificados también como residuos biosanitarios que tienen potencial de transmitir enfermedades infecciosas.

Luego de clasificarlos, el Consejo estableció un sistema de manejo de los objetos punzantes, pues son la amenaza más directa e inmediata a la salud humana, no solo a quienes viven cerca de donde se depositan los desechos, sino también a los trabajadores de los hospitales o al público general que deambula cerca de las zonas de basura.

Para ello se estableció una separación adecuada de los residuos en contenedores seguros, a prueba de daños y que puedan ser fácilmente identificables para su monitoreo y manejo. De esta manera, el sistema de recolección y transporte se logra de forma segura y controlada, a modo de evitar que los elementos punzantes contaminados puedan afectar a las personas.

Para Carlos Castro, la creación de un programa estatal enfocado en el manejo de los residuos hospitalarios es una muy buena iniciativa porque ordena la forma como son tratados los desechos y orienta a todo el personal hospitalario y de las empresas de sanidad. “Muchas veces la toxicidad de los desechos se produce cuando se mezclan en los depósitos, en los contenedores de basura o en el vertedero, por eso la clasificación es importante, más aún cuando se realiza en recintos hospitalarios donde los micro organismos asociados a enfermedades tienen un alto potencial de amenaza”.

Bioética en el manejo de los residuos en el caso chileno

Consultado sobre la posibilidad de que un organismo gubernamental de bioética medioambiental pueda regular el manejo de los residuos en nuestro país, el ingeniero ambiental afirmó que es urgente que exista un ente que oriente a la ciudadanía y fiscalice sobre esta materia.

“Si bien el Ministerio de Medio Ambiente ha realizado una buena tarea en crear ciertas normas para evitar más riesgos ambientales asociados a sustancias químicas, la continuidad y la claridad en las prácticas de manejo de residuos no ha sido la mejor, ya que tanto en las personas que manejan material hospitalario como en otras industrias, la capacitación debe ser permanente”, estimó.

En relación a la forma cómo los hospitales manejan hoy sus residuos, el experto afirmó que en los organismos públicos de atención no existen manuales de procedimientos para ello, por lo que quienes manejan los desechos y la basura, desconocen lo que existe al interior de las bolsas. “Si bien los hospitales desechan el material a través de cajas y tambores, quienes los manipulan en el resto de la cadena de distribución no saben lo que transportan”, señaló.












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