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Los elementos que evalúa Australia para implementar el Blockchain en sus instituciones

Aunque reconoce beneficios evidentes en diversos servicios públicos, la Agencia de Transformación Digital del país oceánico hace un llamado a las autoridades a explorar su posible aplicación según problemas específicos y darle el mismo tratamiento que otras tecnologías alternativas. Asimismo, considera necesario que se establezcan reglas claras para la participación en el acceso y actualización de los datos

20 de Mayo de 2019

Australia dio un paso adelante en su agenda tecnológica y anunció a principios de marzo de 2019 que dará inicio a una hoja de ruta del Blockchain. Para ello, destinó un monto de 700 mil dólares iniciales y la meta es convertir al país oceánico en un líder global en la materia. Esta iniciativa cumple con el ODS 16 que promueve sociedades, justas, pacíficas e inclusivas. Para conocer más de esta iniciativa que desarrollará en conjunto con ONG’s, empresas y universidades, lea la siguiente nota.

Oportunidades del Blockchain para el gobierno

Fue a través de un anuncio hecho por Karen Andrews, ministra de Industria, Ciencia y Tecnología, que el gobierno australiano formalizó su idea de incorporar la tecnología que brinda el Blockchain en los servicios que desarrolla el Estado. Para ello, la hoja de ruta contempla la exploración de posibilidades en actividades de regulación, desarrollo de capacidades para la innovación, sistemas de inversión, competitividad y cooperación internacional. “Esta estrategia nacional nos pone en la delantera al explorar cómo el gobierno y la industria pueden mejorar el desarrollo a largo plazo del Blockchain y sus usos”, señaló la ministra en un comunicado de su institución.

Para impulsar este desarrollo, dicho ministerio tecnológico trabajará de manera colaborativa con expertos de la industria, pero también con las academias, a los que se sumarán organizaciones como Csiro y Data 61, vinculados con la generación de conocimiento científico para la industria. Esta alianza público privada permitirá que al presupuesto inicial asignado por el gobierno, se incorporen fondos provenientes de industrias interesadas, incluso otros organismos del Estado, federales y territoriales.

Una muestra de ello es el trabajo en conjunto realizado con el Ministerio de Comercio, Turismo e Inversión, que a través de su ministro Simon Birmingham, dio a conocer las ventajas que el Blockchain podría desarrollar en los negocios, donde reconoce entre las más favorecidas a la agricultura, las finanzas, los recursos humanos y la exportación de servicios. Esto porque este tipo de sistema permite la creación de empresas tecnológicas que se conecten con otras compañías fuera de las fronteras, lo que llevaría a una expansión de los negocios a nivel mundial. “Es de vital importancia que Australia y nuestras compañías tecnológicas se mantengan a la vanguardia en uno de los sectores de mayor crecimiento en el mundo”, señaló el ministro en la misma instancia.

La hoja de ruta del Blockchain forma parte de un plan nacional de dos años llevado a cabo por la Agencia de Transformación Digital, que cuenta con un total de 700 mil dólares solamente para investigar sobre sus beneficios en el contexto gubernamental australiano y 350 mil dólares para Standards Australia, una ONG sin fines de lucro que trabajará en el desarrollo de estándares internacionales para que el sistema funcione bajo normas ISO. Para ello, dicha ONG despliega una gran cantidad de eventos nacionales e internacionales donde se involucra la visión de todas las industrias, desde la agricultura, pasando por la construcción, hasta la manufactuta, educación y recursos hídricos, entre otras.

Blockchain para la entrega de servicios públicos

La Agencia de Transformación Digital de Australia, define el Blockchain como un sistema alternativo para el intercambio y almacenamiento de datos que permiten su consulta y uso de manera inmediata. En su utilización, los usuarios trabajan mediante cadenas de bloqueo, las cuales se cifran de forma predeterminada para estar disponibles, ya sea para una o varias personas, incluso si es de acceso al público. Esto hace que hayan cadenas de acceso restringido, con datos cifrados para ello, pero también de acceso abierto que son verificados por varios usuarios.

Para Matías Montenegro, ingeniero informático de la Universidad Mayor y socio de C2C Tecnologías, la ventaja es que trasciende la funcionalidad tradicional de lo que en la actualidad se conoces como base de datos. “En el Blockchain el administrador de la base de datos se invierte, la información pasa a ser de carácter público. Por el hecho de ser público todos vamos a tener el 100 por ciento de la información. Pero además de esto cada persona es un validador, para que en esta base de datos se escriba un dato -por ejemplo un libro contable y sus movimientos – toda la comunidad tiene que estar de acuerdo. Para escribir un dato se necesita la firma digital de una persona, que sea escrita a tal hora y con tal información, si eso no lo cumple y la comunidad no lo acepta, el dato no se registra, por lo tanto se entiende que es un sistema descentralizado”, sostuvo.

Según un reporte de Standards Australia, el Blockchain necesita de dos o más personas que compartan y escriban en la misma base de datos. En caso de que se agregue una información que sea incorrecta, el sistema en vez de permitir que se borre el dato, crea el espacio para que agregar otro registro correcto. De esta manera, los datos se actualizan en vez de eliminar información. Por esta razón, el reporte afirma que existen dudas sobre la fiabilidad de la información, ya que existen muchas cadenas de información que son abiertas -como en las criptomonedas - donde pueden intervenir personas desconocidas. Sin embargo, señala que existen Blockchains para datos confidenciales que pueden ser utilizados por agencias públicas, pues contienen protocolos que restringen el acceso, de manera que las bases de datos queden restringidas solo a pocas personas.

Por qué Australia mira al Blockchain

La Agencia de Transformación Digital considera el Blockchain como una tecnología que podría aplicarse en el corto plazo. Aunque reconoce que tiene limitaciones y que no solucionaría todos los problemas, considera que es necesario estudiar su aplicación “en todos los sectores y en todas las formas imaginables”. Dicho organismo informa que las soluciones de intercambio y almacenamiento de datos están probadas y listas para su uso, aunque reconoce que es necesaria la definición de donde y cuales necesidades se acomodan de mejor manera a sus cualidades.

Más aún, alude al informe del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (Nist) de Estados Unidos, que en 2018 publicó un amplio informe que revisa esta tecnología desde una perspectiva de la seguridad, y con el que establece elementos de coincidencia para justificar la incorporación del Blockchain en instituciones públicas australianas. En primer lugar, se reconoce que es aún una tecnología nueva, por lo que es necesario centrarse en definir las formas como puede beneficiar en problemas específicos, esto es darle el mismo tratamiento que a cualquier otra solución tecnológica, pues como todo sistema tiene riesgos.

En segundo lugar, y como consecuencia de lo anterior, el sistema brinda la posibilidad de descentralizar los servicios de información, por lo que uno de los riesgos es que sean muchas personas que controlen la cadena y no los gobiernos. Sin embargo, el informe propone que sea el gobierno el que se ocupe de definir las reglas, prácticas permitidas y procesos de interacción en el control de las redes, a modo que no sean sistemas sin propiedad. De tal manera, es el gobierno quien controla el acceso a la red según sus pautas de codificación y en contratos inteligentes puntuales.

El contrato inteligente es descrito de manera simple por Matías Montenegro. “Es lo mismo que uno físico, pero las condiciones se colocan dentro del Blockchain, a modo que de la misma manera que el Blockchain valida ciertos datos, el contrato inteligente permite que, por ejemplo, una empresa que entrega energía, tenga en el contrato el cumplimiento del suministro una vez al mes. Entonces una vez al mes, el contrato inteligente mira todo el total de transacciones de la cantidad usada de kilovatios y cobra la tarifa. En vez de ser calculado por una agencia, un gobierno determinado podría hacerlo mediante un contrato inteligente, es decir que el contrato al cual se adhieren las partes define quien suministra la energía y quien recibe. Si algo del contrato no se cumple, no hay pago, esto ahorra un montón de costos. Otro ejemplo es cuando hay suspensión de servicios, se tiene que indemnizar a los usuarios. La suspensión de los servicios inmediatamente se actúa y se hacen los descuentos que corresponda en el siguiente pago. Por eso esta acción se hace desde el gobierno y no se la deja a quien provee los servicios”, explicó.

De tal manera, la Agencia de Transformación Digital considera que el Blockchain es una tecnología emergente, por lo que son las instituciones las que mediante una mirada pragmática deben evaluar sus aplicaciones. Para ello, la propia Agencia brinda apoyo técnico en dicha fase explotratoria. Asimismo, hace un llamado a que las autoridades y expertos comparen las soluciones del Blockchain con otras tecnologías alternativas desde una perspectiva objetiva, pues el foco de este sistema está puesto en la resolución de problemas.

Desafíos para la implementación del Blockchain en Chile

Aunque en nuestro país se han producido alguna declaraciones por parte de funcionarios del gobierno respecto de la necesidad de implementar el Blockchain para el registro de información, aún no hay una agenda como en el caso de Australia, que delimite una hoja de ruta para explorar posibles usos y problemas a solucionar. Sin embargo, es una tecnología valorada, tanto entre autoridades como expertos tecnológicos. Para Matías Montenegro, la posibilidad de su implementación no es costosa en cuanto a infraestructura, pues no se necesitan condiciones sofisticadas para ello.

Sin embargo, visualiza desafíos en relación a los tiempos para determinar su aplicación adecuada. “La capacidad técnica que se necesita no es muy alta, no se necesita una máquinaria demasiado grande para mantenerlo. Pero sí muchas horas en diseñar de qué manera el Blockchain ayuda, las validaciones que tiene que hacer, donde va a actuar, etc. Ese es el desafío más importante hoy, cómo conseguir gente experta que pueda hacer esas definiciones. Existen las capacidades y además hay mucha gente dedicada al desarrollo de criptomonedas. Tengo entendido que hay tres proyectos de aplicación de Blockchain que se están trabajando, dos de ellos son en universidades, aunque eso se ha mantenido en reserva”, comentó.

Sobre el aporte que esta tecnología podría realizar a las instituciones públicas, el experto señaló que la reducción de costos es una ventaja evidente. “Tener una alternativa así, con la posibilidad de mantener la información segura, es un costo más reducido que el mensual de los servidores o equipos que mantienen esa información. Como está distribuida, todos los actores la tienen, si ocurre un incendió o un terremoto, esa información se reconstruye sin problemas, de manera automática. Apenas los actores se vuelven a conectar se pueden incorporar al Blockchain histórico y seguir participando en esa red, por lo tanto, en el tema de mantención está asegurado si está todo bien diseñado y se logra un ahorro importante. La información es pública, aunque existan contratos cerrados, por ejemplo en las Fuerzas Armadas, se puede mantener dentro de los actores que ellos estimen de confianza en un sitio alternativo. Pero todas aquellas personas que tengan una propiedad, pueden tener a mano toda la información que sea de carácter público”, sentenció.












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