Cambiar a contenido. | Saltar a navegación

Portal Asia Pacífico - Biblioteca del Congreso Nacional
Compartir       
volver   
Usted está aquí: Portal AP |

Se trata de uno de los países más diversos en cuanto a flora y fauna nativa. Debido a su aislamiento geográfico y su variedad de climas. A pesar de que cuenta con una sólida ley que protege el medioambiente y la conservación de la biodiversidad, uno de los principales problemas que ha debido enfrentar es esto último, es la irrupción de especies invasoras que amenazan la supervivencia o existencia en abundancia de su flora y fauna nativa. Más detalles de cómo ha enfrentado este tema, en la siguiente nota.

Protección ante la amenaza de especies invasoras

Además de la variedad, Australia es un territorio que alberga a especies únicas en el planeta. Según cifras de su Ministerio de Medioambiente y Energía, más del 80 por ciento de sus mamíferos y el 90 por ciento de sus árboles y especies vegetales solo se encuentran ahí, es decir no existen en ningún otro lugar del planeta.

Esta diversidad ha sido puesta en riesgo desde que comenzó el asentamiento de los europeos en el siglo XVII. La introducción de perros, gatos, zorros, entre otros, además de especies vegetales exóticas, han contribuido en la extinsión de 130 especies. Esto ha llevado a que tanto la ciudadanía como las autoridades sientan estas desapariciones una pérdida y una alerta para evitar que más plantas y animales amenazados desaparezcan.

Para ello, la primera medida fue el establecimiento de un nuevo enfoque nacional contenido en la Estrategia de Especies Amenazadas. Se trata de un plan que establece las bases para que distintos actores trabajen en conjunto pero también una hoja de ruta enfocado en preceptos científicos para revertir las disminuciones y apoyar los procesos naturales de recuperación. A tal efecto, se estableció el Plan de Acción 2015-2016, cuyo objetivo fue hacer una evaluación de la situación y establecer especies prioritarias.

Esto trajo un aumento en la capacidad de investigación científica, a través de una inversión de 30 millones de dólares australianos al Programa Nacional de Ciencias Ambientales. Con ello, se sentaron las bases para que a partir de 2016 comience a funcionar una estrategia de largo plazo gracias al establecimiento de indicadores medibles que son supervisados por el Departamento de Medio Ambiente y que se aplican a 10 mamíferos y 10 aves nativas amenazadas, con el fin de aumentar sus poblaciones para el año 2020.

Una publicación de las especies amenazadas muestra al zorro volador de la Isla de Navidad, el planeador de caoba o la zarigüeya de Leadbeater. También entre las aves está el rizo oriental, el loro de hombros dorados, el loro de noche o la cacatúa negra de cola roja. Asimismo entre las especies vegetales está la orquídea azul del sol, la palmera australiana de col central, la llamada pequeña palma de montaña y el zarzo morado.

Comisionado de especies amenazadas

Las mediciones para estudiar la situación real de las especies amenazadas y la puesta en marcha de acciones conjuntas para protegerlas y recuperarlas, no tendrían la misma efectividad si no se contara con una institución nacional. Es por ello que a partir de diciembre de 2017 comenzó a funcionar el Comisionado de Especies Amenazadas, que contribuye a los esfuerzos que realizan diversos actores para el logro de una mayor conservación de flora y fauna nativa australiana. De esta manera, además de trabajar en conjunto con un comité científico y el Programa Nacional de Ciencias Ambientales, se relaciona con el sector privado, autoridades locales y científicos de todos los niveles de gobierno para brindar soluciones adecuadas.

Asimismo, la función del comisionado es complementaria de las responsabilidades que tienen los gobiernos nacional y local en la protección de las especies, establecidas en la Ley de Protección del Medioambiente y Conservación de la Biodiversidad de 1999 -y que se puede leer sobre ella en una nota anterior- además de contribuir en el respeto de los pueblos aborígenes y su aspiración de gestionar su tierra y patrimonio cultural.

Entre las acciones que aborda el nuevo plan de acción que comenzó en 2017 está la contención de gatos salvajes mediante vayas y uso de tecnología disuasiva. Además crea refugios seguros para las especies con mayor riesgo y mejorar el hábitat de aquellas que se han deteriorado. Incluso, el plan considera necesaria la intervención oportuna en emergencias ambientales. Es por ello que se considera que el trabajo en conjunto de diversos actores es fundamental para el logro de estos objetivos.

Protección de especies nativas amenazadas en la realidad chilena

En su primer trámite constitucional en la Cámara de Diputados se encuentra un proyecto de ley para declarar a los perros asilvestrados como una especie invasora y disponer de su control por parte de la autoridad sanitaria. El proyecto, se refiere a los riesgos que significan para la población. “Así las cosas, una muy pequeña proporción de los muchos perros que nos acompañan en Chile, se han transformado en jaurías salvajes que causan un grave daño al ecosistema, biodiversidad, producción animal y salud humana”, sostiene la iniciativa.

Una opinión sobre la realidad que viven muchas especies nativas en nuestro país y las amenazas por parte de especies invasoras, tuvo Cristián Bonacic, profesor titular de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la Universidad Católica de Chile, quien en diversas investigaciones ha determinado el peligro de los perros asilvestrados, tanto para los animales nativos, como para domésticos y personas. “La ley cholito fue creada con la mejor de las intenciones, se dejó de lado toda la evidencia científica que indica que no es conveniente declarar al perro como un animal que puede estar libre en zonas urbanas y rurales. En esa legislación se creó la figura del perro comunitario, figura que no existe en ningún país desarrollado y no tiene ninguna justificación, ni de bienestar, ni de protección de la salud de las personas, ni menos en el bien de la fauna”, señaló.

En relación al impacto que estos animales han tenido en especies nativas de nuestro país, Bonacic se refirió a algunos casos donde cree que urge poner controles. “En este momento las poblaciones de huemules en la región de Aysén tienen como principal causa de declinación poblacional a las jaurías de perros. El pudú en el sur de Chiloé o el zorro de Darwin, están declinando también porque los perros los cazan. Pero además del impacto en la biodiversidad, tienen impacto por la contaminación del agua, por parásitos. Tienen impacto porque transmiten enfermedades a los animales silvestres y domésticos con dueño. Enfermedades parasitarias como la tiña, la sarna o las garrapatas, entre otras”, aseguró.

Por último, se refirió a la experiencia de Australia en la protección de las especies nativas. Australia se ha tomado este problema en serio, ahí se hace control de tenencia responsable de las mascotas y los perros que son abandonados son eutanasiados por personal especializado del servicio de salud animal. En Australia incluso se ha llegado al extremos de tener reservas naturales donde la fauna nativa está con cercos eléctricos, para que los perros, los dingos y los zorros que fueron introducidos no extingan a las últimas especies de marsupiales nativos que son incapaces de huir de un perro. Me tocó personalmente visitar una de estas reservas y pude ver como la fauna nativa termina cercada ante la amenaza de los perros o los gatos asilvestrados que se están comiendo la vida silvestre”, sentenció.












    Comentarios publicados





 

Comentar artículo

(Requerido) Por favor escriba su nombre.
(Requerido)

Comentario

Print this page Print this page Add Bookmarklet