Cambiar a contenido. | Saltar a navegación

Portal Asia Pacífico - Biblioteca del Congreso Nacional
Compartir       
volver   
Usted está aquí: Portal AP |

Australia decide desminuir sus emisiones de gases invernadero entre un cinco y un quince por ciento para el 2015, Singapur se convierte en uno de los centros globales de energías limpias, Nueva Zelandia retrocede en sus normativas medioambientales y aprueba plantas a carbón y gas, mientras que en Chile se debate entre el uso de energías renovables y la entrada de la energía atómica.

El año 2008 está próximo a abandonarnos, pero deja con nosotros el comienzo de una crisis financiera que ha hecho que algunos países tradicionalmente cercanos a las posturas pro ecologistas estén revisando sus políticas medioambientales, mientras que otros han reafirmado sus compromisos y buscan incansablemente llegar a las metas que se propuso el protocolo de Kyoto.

“Chile está preparado desde el punto de vista científico para el cambio climático, pero no lo está en lo práctico y el mejor ejemplo es la erosión, la desertificación y la poca forestación de las cuencas nacionales", así lo confesó el senador por la región de Aysen, Antonio Horvath al Portal Chile Asia Pacífico.

Australia y Singapur, los más comprometidos

A miles de kilómetros de Chile, Australia y Singapur han decidido autónomamente que el cambio climático es un tema donde es necesario hacer todo el esfuerzo político y económico para detenerlo. El primer ministro australiano, Kevin Rudd, declaró hace tan sólo unos días que su país recortará las emisiones de gases de efecto invernadero entre un cinco y un quince por ciento para el año 2020, en relación a los niveles del año 2000, de cara a otorgar al país la “flexibilidad en las conversaciones globales sobre recortes de emisiones a partir de 2012”.

El país oceánico tiene uno de los índices de emisiones de efecto invernadero más alta del mundo del desarrollado, cinco veces mayor que los de China debido a su alta dependencia del carbón para la generación de electricidad. La ministra para Asuntos de Cambio Climático, Penny Wong, aseguró que su economía fijará un precio al carbono de entre 23 y 32 dólares australianos por tonelada. De esta manera, el comercio de carbono supondrá el 75 por ciento de las emisiones de Australia e incluirá a mil empresas.

Singapur por su parte ante el aumento del costo de las fuentes de energía convencionales se ha esforzado por explorar recursos alternativos que abarcan energía solar, las pilas de combustible, la energía eólica, la eficiencia energética y el comercio de emisiones de dióxido de carbono.

“El uso de energías limpias por parte de Singapur me parece un gran ejemplo, Chile también puede explotar muchas energías limpias donde la geotermia, la energía eólica, la mareomotriz y el uso racional de la energía hidráulica es a mi parecer clave, pero para ello se necesitan incentivos tributarios y económicos por parte del gobierno para que los privados quieran invertir”, explica Horvath.



A diferencia de Chile, cuya matriz energética tiene fuerte dependencia de los combustibles fósiles, aproximadamente el 80 por ciento de la electricidad de Singapur se genera a partir del gas natural. Conforme al programa de energías limpias del país, el sector espera generar un total de 170 millones de dólares singapurenses (114,04 millones de dólares USA) en valor añadido y 7.000 nuevos empleos en 2015.

Al respecto, en noviembre pasado, el gobierno singapurense anunció una serie de medidas para buscar inversión extranjera que ayude a estimular la creación de un ambiente más propicio para la puesta en práctica de nuevas soluciones energéticas. Por ejemplo, estableció un fondo para I+D de 25 millones de dólares singapurenses (16,8 millones de dólares USA) con el propósito de facilitar apoyo financiero para el desarrollo de nuevas tecnologías energéticas.

Nueva Zelandia retrocede en sus posturas medioambientales

Uno de los países con mayor activismo internacional hacia las políticas medioambientales ha sido Nueva Zelandia, no obstante hace un par de días el nuevo gobierno del partido conservador anuló dos leyes que protegían el medio ambiente, aprobadas por el anterior parlamento liderado por el partido laborista.

La propuesta la sugirió el propio primer ministro, John Key, la primera ley derogada apunta a eliminar la obligación de las productoras de carburante de fabricar gasolina y el diesel con una proporción de biocarburante. La segunda enmienda apunta a eliminar la restricción de construir nuevas plantas de producción alimentadas por carbón o gas.

“Muchos piensan que modernidad y protección al medio ambiente son cosas que no pueden ir juntas, pero eso es una equivocación, la antinomia es falsa. Cada país es soberano de los tiempos y las metas que se impone para sus políticas ambientales, lo que interesa es que todos las naciones asumamos el desafío de disminuir las emisiones que producen el efecto invernadero”, afirmó el senador RN por la región de Aysen.

El nuevo ministro de Energía, Ferry Brownlee, opina que el sistema de comercio de emisiones ya presiona lo suficiente a las empresas de energías para que empiecen a utilizar sistemas de generación de fuentes renovables. Las emisiones per capita producidas por Nueva Zelanda son un cinco por ciento superiores a la media global y la generación de energía supone el 10 por ciento de las emisiones del país.

Chile buenas intenciones pocas acciones

A juicio del Senador Horvath, Chile ha tenido un comportamiento irresuelto para llevar a cabo la modernidad del país y respetar el medio ambiente. “No tiene sentido seguir generando plantas de tratamiento basado en fuentes fósiles, que son lo más inmediato y abandonar todo el potencial de energías renovables no convencionales de las que disponemos", afirma. 

“Tenemos el desierto más asoleado del planeta (Atacama) con un enorme potencial de energía solar, caídas de agua que sin inundar ningún valle de Chile poseen un potencial eléctrico de tres veces la capacidad instalada en el país, 500 volcanes de los que 50 están activos (lo que abre la posibilidad de energía geotérmica), para que decir las zonas de viento y el enorme perímetro de costa y así aprovechar la energía mareomotriz”, explica Horvath.

El otro tema que mencionó el parlamentario es la posibilidad de utilizar energía atómica por parte de Chile. “Yo hallo bastante absurdo el tema del fuerte lobby de la energía nuclear en Chile, tomando en cuenta todas las energías renovables con las que cuenta el país, así que embarcarse en una aventura con materiales radiactivos en un país donde no hay una cultura de la seguridad sobre el tratamiento de estos compuestos no creo que sea el camino. Lo lógico es avanzar en los estudios de todas las otras formas de energía donde si tenemos disponibilidad en nuestro propio territorio”, concluye.












    Comentarios publicados





 

Comentar artículo

(Requerido) Por favor escriba su nombre.
(Requerido)

Comentario

Print this page Print this page Add Bookmarklet